El muro de nuestra mente



"They're telling me it's beautiful, I believe them but, will I ever know the world behind my wall?"
     Esto pertenece a una canción del grupo alemán Tokio Hotel, y se refiere a hace 20 años, cuando existía el muro de Berlín. Podríamos traducirlo de esta forma:

"me dicen que es hermoso, les creo, pero ¿alguna vez conoceré el mundo detrás de mi muro?"

     Los muros han existido desde la antiguedad, siendo el más conocido aún hoy día el construído por el imperio chino, la famosa "Muralla China". Ya en la era moderna pasamos el "Muro de Berlín" y mas recientemente, el muro en Palestina, construido por Isrrael por muchos motivos, pero que ninguno tiene nada que ver con los isrraelíes alegan.

    Los casos mencionados son solo ejemplos de muros que se han utilizado para dividir o para bloquear. Son muros tangibles plantados en el "mundo real". No son los muros que queremos tratar esta vez, nos vamos a enfocar en otro tipo de muro: El muro de nuestra mente.

     Según he podido notar, nosotros los seres humanos vivimos constantemente en la lucha por alcanzar una vida ideal, donde todas las cosas sean como consideremos "ideales". Resulta que es una lucha interminable, debido a que las cosas "ideales" que queremos alcanzar en nuestra vida, por lo general son cosas que no se nos ocurrieron a nosotros, sino, que nos las presentaron como las cosas que debiamos alcanzar. En el momento que aceptamos esas cosas como nuestros objetivos, en ese momento mismo se crea el muro de nuestra mente.

     El muro que se crea en nuestra mente es un muro intangible pero existente. Se trata de que en nuestra mente dejamos de explorar posibilidades, dejamos de ver con claridad lo que nos rodea. El mundo ya no es un lugar grande y con diversidad de todo, ahora todo lo que existe es lo que tenemos cerca y todo gira en torno a conseguir nuestros objetivos que nisiquiera son nuestros, porque no fueron nuestras ideas, pensamientos ni sueños.

     Este muro nos mantiene presos en esa vida tan vacía que por más que intentamos, no satisface nuestro interior y no conseguimos la felicidad duradera, sólo momentos felices que duran muy poco. Sin embargo, seguimos con los mismos objetivos y nos hacemos a la idea de que no existe nada mas allá de lo que está en nuestros planes. El muro no nos permite conocer que este mundo es un lugar muy grande y que existen tantas cosas por conocer que una vida no bastaría. Y pensar que por ese muro en nuestra mente, desperdiciamos nuestra vida siempre en el mismo lugar y persiguiendo algo que si alcanzamos nos llevaremos la desgraciada sorpresa de que no será lo que llene nuestra vida a plenitud. Ese muro que no deja que veamos nuevos destinos, nuevas posibilidades, nuevos planteamientos sobre nuestra vida misma. Por ejemplo, no nos deja ver que si perseguimos un objetivo y luego descubrimos que no es lo que queriamos, simplemente podemos cambiar de rumbo y seguir explorando nuevos lugares. No nos deja ver esos paisajes en los que el simple hecho de contemplarlos nos llena de satisfacción y esperanza.

     Ese muro que se construyó en nuestra propia mente y que nosotros mismos tenemos la capacidad de destruir, pero que en la mayoría de los casos ni lo intentamos. Mientras mantengamos ese muro, no podremos sentir la verdadera libertad de vivir a plenitud, siempre estaremos atados a una vida sin propósito real.

     Tomemos la decisión de superar el muro de nuestra mente y empecemos a ver lo bueno que tenemos por descubrir en este mundo. Salgamos de la misma área en que siempre nos movemos y exploremos áreas nuevas.

     El horizonte no marca el final, solo significa que debemos avanzar para poder ver mas allá.


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