NO POSPONER

"Seguir un consejo significa posponer la responsabilidad." - Johannes Urzidil

     La vida nos lleva siempre como un velero en el mar, empujado por el viento, pero guiado por la tripulación. En ocasiones nos olvidamos de dirigir nuestra embarcación y quedamos a merced del viento; a la deriva.

     Resulta fascinante ver la manera en que vamos realizando cada vez más las cosas que nos ponen a realizar otros, mientras vamos dejando las nuestras para después. Con el tiempo, sin darnos cuenta, posponemos todo lo nuestro, para realizar todo lo que pasamos a considerar más importante.

     Nos preguntamos por qué las personas padecen de vacíos emocionales y creo que la respuesta podría tener relación con el hecho que exponemos, de posponer las cosas que queremos y seguirlas posponiendo siempre, para un futuro incierto.

     Creo que todos nacemos con un espíritu de lucha, capaz de afrontar los retos que nos presente la vida. Cuando dejamos de usar ese espíritu, porque los retos ya no son nuestros, sino, que son retos exclusivamente ajenos, de alguna manera nos aburrimos y dejamos de sentir la pasión por la vida. Por ahí puede andar una causa del vacío emocional.

     Un ejemplo, pueden ser las relaciones amorosas. Nos unimos con alguien, por razones diversas, algunas con sentido y otras no, pero coincidiendo casi siempre en la pasión de cada uno por el otro. Al principio todo es perfecto, el fuego está siempre encendido. Luego hay que buscar el sustento, por lo que cada uno hace lo que sepa hacer para ello. Así nos vemos obligados a dedicar mucho tiempo del día a buscar sustento, cada uno por su lado. Vamos cayendo en la rutina diaria y nos vamos aburriendo. Con el tiempo vamos olvidando complacer a nuestra pareja, asumiendo que todo estará bien siempre. Cada uno por su parte, se va aburriendo del otro, hasta que la relación se convierte en parte de la rutina general. Todo esto, sin que nos demos cuenta. Hasta que cuando despertamos, ya es tarde.

     Fuimos posponiendo las pasiones, los sueños, los viajes, hasta las locuras. Posponiendo todo para un futuro que nunca llegaría.

     Como dice la frase del inicio, “Seguir un consejo significa posponer la responsabilidad”, y no pretendo que eso ocurra, sin embargo, quiero proponer que razonemos tranquilamente y comprendamos lo que significa NO POSPONER.

     Lo que eso puede implicar en nuestras vidas, cada uno con sus propias ideas y sus propias responsabilidades. No dejar los sueños para el mañana inexistente, salir a perseguirlos hoy mismo. No posponer la risa, aunque sea de lo absurdo. No posponer la pasión ni huir de los sentimientos (por más que esto pueda aterrar a algunos).

     No posponer lo que deseamos, desde lo más simple hasta lo extravagante. No posponer lo nuestro, sin caer en egoísmo. Si algo hemos de posponer, que sean las cosas que nos imponen, no las que nosotros deseamos lograr.

     Quizá la más importante de todas las cosas: ¡NO POSPONER LA VIDA!, porque el tiempo seguirá, pero la vida no es para siempre.