Absolutamente relativo

"Los pensamientos son las sombras de nuestros sentimientos" - Nietzsche


Pensando
Quise llegar mas allá del horizonte. Quise ver mas allá de lo que  calienta e ilumina el sol. Quise soñar con lo imposible y despertar en la realidad de mis sueños.

No me bastó caminar hasta agotar mis energías, pues el horizonte se mantiene siempre igual de lejano. No me bastó dilatar mis pupilas al máximo para lograr ver en la oscuridad de la fría noche. No me bastó el cansancio extremo de mi interminable caminata, para poder dormir profundamente hasta soñar y despertar al mismo tiempo, en una realidad absolutamente relativa.

No obstante a mis fracasos, descubrí algunas cosas importantes:

  • Pude descubrir que aunque el horizonte siempre estaba a la misma distancia, los lugares por donde caminé, las personas que conocí, la comida y bebida que probé, me dejaron una satisfacción que por mucho supera las expectativas que tenía de llegar al horizonte.
  • En la oscuridad, pude presenciar la majestuosidad del universo, su bastedad. Me hizo pensar que solemos enfocarnos en las pequeñas cosas y nos olvidamos de ver mas allá, donde la luz y la oscuridad conviven en aparente armonía. Cuando dejamos de enfocarnos en la oscuridad, las estrellas nos pueden servir de guía, a pesar de la enorme distancia que nos separa. Puede que su luz no ilumine el suelo que pisamos, pero es suficiente para que nuestros ojos las usen como brújula.
  • Aunque no desperté en la realidad soñada, pude soñar y, en mis sueños, pude contemplar la realidad que deseaba. Al despertar, tuve la suerte de recordar mis sueños. Esto me basta para dirigir mis esfuerzos hacia lograr esa realidad soñada.
El éxito y el fracaso son cosas tan relativas como el universo mismo.