Recordando el Abril perdido

El obrero tiene más necesidad de respeto que de pan.” – Karl Marx

América Latina

     Estos días, el mundo vive muchos acontecimientos simultáneamente, desde revoluciones populares hasta catástrofes que empezaron siendo naturales, pero que terminaron siendo humanas, como el desdichado caso de Fukushima y la falta de escrúpulos que utilizaron para operar por muchos años esos reactores, cuyo diseño había sido puesto en duda hace décadas y que muchos expertos consideraban que debían ser cerrados hace ya mucho tiempo.

     Por cierto, la energía eléctrica generada por un reactor nuclear, se produce a un costo muchísimo menor a la producida por combustión, sin embargo, parece ser que tanto la energía producida por los reactores, así como la hidroeléctrica, eólica y demás alternativas, solo sirven para que las empresas generadoras maximicen sus ganancias, ya que el usuario final siempre termina pagando igual que si se hubiera producido usando combustibles fósiles.

     Grandes cosas (buenas y malas) ocurren en todo el mundo, pero realmente ¿que ocurre en América Latina estos días? Parece como si todo estuviera en calma y todo el mundo se concentrase en el panorama mundial. Sin embargo, en República Dominicana, por citar el ejemplo que tengo mas cerca, el gobierno continua su abusiva y sistemática alza de combustibles, llegando a la exorbitante cifra de US$5.75 por galón (RD$217.9) y sigue el aumento cada viernes sin parar. Desde hace mucho tiempo se aplicó una mágica “ley” conocida popularmente como la ley del “si sube, sube; si baja, baja”, en alusión al precio del barril de petróleo en el mercado de Texas. Lo curioso es que esa ley, cada vez que hay una baja en el precio del barril, aquí no bajan los combustibles, a menos que sea bajarle 5 ó 10 centavos luego de haberle aumentado 20 ó 25 pesos.

     Además de la exageración en el coste actual del galón de gasolina (entiendo que deberíamos medir en litros, ya que oficialmente usamos el sistema métrico, pero este país es una “maravilla”), estamos dentro de un acuerdo con Venezuela llamado PetroCaribe, mediante el cual adquirimos parte del combustible a un precio mucho mas bajo y con condiciones de pago preferenciales, aunque no se que hace el gobierno con la diferencia de dinero respecto al precio en que adquieren el barril por PetroCaribe y al precio como nos calculan finalmente los precios de venta en las estaciones expendedoras de combustible.

     Siento como si nos abofetearan constantemente en la cara y simplemente nos llevamos de “poner la otra mejilla” y así seguir girando en este círculo vicioso. Esto no parece terminar, por un lado están los reincidentes y escandalosos casos de corrupción que tranquilamente se escudan en una inmunidad auto asignada por el poder ejecutivo y al parecer, respaldada por el poder judicial. Seguido por un caso de inconciencia e indolencia sin precedente, sin mencionar la cara dura de aquellos que aparte de abusar abiertamente de su pueblo (a plena luz del día y ante los ojos cegados de los grandes medios de comunicación, que casualmente son propiedad de “grandes empresarios”), tienen la cachaza de pretender perpetuarse en el poder.

     Abril, mes de mucha historia para República Dominicana, mes revolucionario. Mes histórico del cual sacamos un resumen que resulta tan afilado como la espada de un Samurái:

     Cuando al fin el pueblo dominicano logró imponerse y derrotar a su verdugo, los Estados Unidos de Norteamérica enviaron un ejército de 42,000 marines para someter al pueblo soberano y volver a instaurar la hegemonía y el control absoluto de la clase dominante previamente derrotada, a la cual nada importa el bienestar social, siempre que ellos puedan seguir explotando la fuerza obrera, los recursos naturales de todos en beneficio exclusivo de ellos y mientras sean dueños, no solo de las industrias, sino también (y como varios casos nos hacen imaginar), dueños de las leyes.

Semana ¿Santa?

Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan” – Mateo 4:3

Semana Santa     “La Semana Santa es la conmemoración anual cristiana de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret o, lo que es igual, conmemorar sus últimos días; por ello, es un período de intensa actividad litúrgica dentro de las diversas confesiones cristianas.” (Wikipedia)

     Partiendo de la definición que recién leímos, dentro del mundo cristiano, la citada “Semana santa” debería ser una semana conocida y mencionada casi con exclusividad por la celebración de actividades religiosas. Sin embargo, nada mas lejos de la realidad.

     Para tener una idea clara y objetiva, interrogué al azar a 10 personas, cuestionándoles sobre que actividad pensaban realizar en esta semana. 7 de los interrogados se irían a actividades vacacionistas (hoteles, ríos playas), 2 dijeron que no irían a ninguna parte porque no tenían dinero y finalmente 1 participaría en actividades religiosas.

     Buscando un debate similar en Internet, di con un grupo muchísimo mayor de personas respondiendo a una interrogante muy similar, sin embargo, de los que respondieron, ninguno afirmaba que participaría en actividades religiosas.

     Algo debemos reconocer, independientemente de nuestro credo; la semana santa hoy día es conocida como época de playas, fiestas, bebidas alcohólicas y perversión. La iglesia católica, por citar la que figura como “religión oficial” en el país donde resido, no hace prácticamente ningún esfuerzo en cambiar esta situación, sin embargo, hacen esfuerzos extraordinarios para evitar leyes que permitan el aborto(y se niegan a evitar embarazos mediante el uso de condones), promueven indirectamente la homofobia y participan activamente en las actividades propagandísticas de de esa gran pandilla que llamamos gobierno. Por lo visto, estas últimas situaciones son mas importantes que los acontecimientos que dieron origen a TODAS las religiones cristianas. Para mi no tiene sentido, pero es la absurda realidad.

     Parece que para la iglesia, lo único importante es que si me voy a la playa en semana santa, puedo embriagarme, pero si voy a tener relaciones sexuales no debo usar condón y de este modo estaré en “paz” con la iglesia. También debo tener presente no acercarme a homosexuales y siempre someterme a lo que dictaminen los políticos.

     Para mí punto de vista, la iglesia hace muchos años que perdió su objetividad, ya que en la actualidad ni siquiera se basa en sus propios fundamentos, cosa que se demuestra en lo poco que le importa que la semana santa se haya prostituido de la forma que lo ha hecho.

     Quizá una explicación a los verdaderos objetivos actuales de la iglesia, podamos obtenerla de un enlace que me hizo llegar un amigo, y que les comparto a todos:
http://www.universelles-leben.org/cms/es/quien-esta-sentado-en-la-silla-de-san-pedro/las-riquezas-del-vaticano-son-incalculables.html

No se si deba decirles que: ¿Disfruten la Semana Santa? o ¿Reflexionen mucho en esta Semana Santa?