El día que cambiamos vida por trabajo
“La estupidez insiste siempre.” – Albert Camus E mpezamos pensando en porvenir, éxito, riquezas y otras estupideces. Nos ilusionamos con la idea de conquistar un estilo de vida de lujo, un verdadero sueño artificial. Nos dormimos y adentramos en ese profundo sueño, haciéndolo nuestro mundo real y creyendo que jamás sería necesario despertar. Un día, sin saber cuando, despertamos y descubrimos que el mundo no es lo que creímos. Descubrimos que los lujos soñados fueron solamente eso, sueños o ilusiones estúpidas. Descubrimos que ya no trabajamos por aquellos lujos, ya que son inalcanzables para nuestro presupuesto. Ya no trabajamos para un mejor estilo de vida. Ahora trabajamos para apenas vivir. Sin darnos cuenta, fuimos extendiendo cada día más nuestro horario laboral, fuimos posponiendo vacaciones, reduciendo el tiempo de ocio, descuidando las relaciones sentimentales, ignorando los hábitos alimentic...